Burgos, la ciudad del Cid.

Corría el año 1081 Cuando Rodrigo Díaz de Vivar junto con sus hombres atravesaba el arco de Santa María para decir adiós a la ciudad de Burgos, ciudad que lo había alojado tanto tiempo. Que sensación aquella de dejar a su familia atrás mientras los burgaleses lo despedían diciendo, “que buen vasallo si tuviese señor…”…